Si estás pensando en hacer una formación en marca personal para empresas, probablemente sea porque tienes buenos profesionales dentro del equipo, pero apenas tienen visibilidad fuera de ella. O quizás has intentado que participen más en LinkedIn y la iniciativa se ha quedado a medias.
Una formación de marca personal para empresa sirve para ayudar a determinados profesionales de una organización a posicionarse, comunicar mejor lo que saben y utilizar esa visibilidad para apoyar los objetivos de la empresa.
Pero no todas las empresas necesitan formar a sus equipos en marca personal ni todas están preparadas para hacerlo. Por eso, en este artículo quiero ayudarte a identificar cuándo tiene sentido invertir en este tipo de formación, qué debería incluir y qué deberías tener claro antes de contratarla.
Antes de seguir, concreta esto:
¿Cuál es el enfoque que pretendes para esa formación? Puede que tengas comerciales que encuentran dificultades para iniciar conversaciones, especialistas cuya experiencia apenas se conoce fuera de la empresa o directivos que quieren ganar presencia en su sector. Cada situación pide un enfoque distinto.
¿Qué es una formación en marca personal para empresas?
Una formación en marca personal para empresas es un programa que ayuda a los profesionales de una organización a identificar qué aportan, definir por qué quieren ser reconocidos y comunicar su experiencia ante las personas adecuadas. Debe conectar el desarrollo profesional de cada participante con los objetivos de la empresa.
Si todavía no tienes claro cómo funciona esta estrategia dentro de una organización, te recomiendo leer primero esta guía sobre cómo trabajar la marca personal dentro de una empresa. Ahí explico todo el proceso con más detalle.
¿Cuándo tiene sentido formar a tu equipo en marca personal?
Para mí, esta es la pregunta que deberías hacerte antes de buscar cursos, talleres o formadores.
Porque contratar una formación solo porque quieres que “el equipo tenga más presencia en LinkedIn” me parece un objetivo demasiado genérico.
Hay algunas situaciones en las que sí veo bastante claro el valor de una formación de marca personal para equipos:
Cuando tienes buenos profesionales que apenas tienen visibilidad
Hay personas que resuelven problemas complejos cada semana y apenas muestran esa experiencia fuera de sus reuniones. Su perfil profesional explica el cargo que ocupan, pero cuesta entender en qué pueden ayudar.
Imagina una consultora con especialistas que llevan diez años resolviendo problemas complejos para sus clientes, pero prácticamente nadie fuera de la empresa sabe quiénes son.
Ahí tienes conocimiento, experiencia y casos reales que podrían ayudarte a posicionar la empresa.
Una formación puede enseñar a esos profesionales a transformar parte de ese conocimiento en contenido que les dé visibilidad y, al mismo tiempo, refuerce el posicionamiento de la organización.
Cuando LinkedIn puede ayudarte a generar oportunidades
Esto tiene mucho sentido en empresas B2B, consultoras, agencias, tecnológicas o negocios donde la confianza en las personas influye bastante en la decisión de compra.
Si tus potenciales clientes están en LinkedIn, tener comerciales, directivos o especialistas bien posicionados puede abrir conversaciones que desde una página corporativa serían mucho más difíciles de conseguir.
En este caso, una formación en LinkedIn para empresas puede ayudar al equipo a encontrar contactos relevantes, participar en conversaciones y compartir respuestas a las dudas que recibe durante la venta.
Cuando tu equipo comercial necesita generar confianza
Otro escenario muy interesante es trabajar la marca personal para equipos comerciales. Un comercial que desarrolla su posicionamiento y comparte contenido sobre los problemas que conoce de sus clientes puede conseguir que parte de su mercado empiece a conocerle antes de recibir una llamada o un mensaje comercial.
La marca personal para equipos comerciales puede apoyar ventas donde el cliente compara proveedores, necesita entender el servicio y valora la experiencia de quien le atiende.
Eso ayuda a generar confianza y puede facilitar posteriormente la conversación de venta.
Cuando quieres posicionar a directivos o especialistas
Puede interesarte que un responsable técnico explique cambios del sector o que una directiva comparta su criterio sobre problemas de gestión. Una formación de marca personal para directivos debería trabajar el enfoque de sus mensajes, los públicos prioritarios y los espacios donde participar.
Según el objetivo, esos espacios pueden ser LinkedIn, encuentros profesionales, medios especializados, un blog o conferencias. Conviene elegirlos por su relación con la audiencia que quieres alcanzar.
No necesitas empezar con 30 personas.
De hecho, mi recomendación sería empezar con perfiles concretos que realmente puedan aportar algo: CEO, responsables de área, comerciales, consultores, técnicos o especialistas con conocimiento relevante para el mercado.
En muchas empresas, empezar con tres o cuatro perfiles bien elegidos puede tener bastante más sentido que intentar involucrar a toda la plantilla.
Cuando ya has intentado activar al equipo y no ha funcionado
Quizás ya has pedido a tus empleados que publiquen.
Al principio algunos lo intentaron, pero después de unas semanas dejaron de hacerlo porque no sabían qué contar, les costaba escribir o simplemente no entendían qué beneficio tenía para ellos.
Antes de contratar, pregunta qué ha frenado al equipo. Si faltan temas, criterio para escribir o seguridad para participar, la formación puede ayudar. Si falta tiempo asignado o cada publicación pasa semanas esperando aprobación, también habrá que revisar la organización del trabajo.
En el artículo sobre cómo activar la marca personal de tu equipo explico las barreras que conviene identificar antes de empezar.
Este diagnóstico también sirve si quieres crear un programa de embajadores de marca o employee advocacy: profesionales que, de forma voluntaria, comparten conocimiento y experiencias relacionados con su organización. Necesitan entender qué ganan participando y qué apoyo recibirán.
Una idea importante:
La formación tiene más sentido cuando existe conocimiento dentro de la empresa que todavía no se está convirtiendo en visibilidad, posicionamiento o conversaciones con potenciales clientes.
¿Cómo saber si tu empresa está preparada para formar al equipo?
Antes de contratar un taller de marca personal para empresas, yo haría un pequeño diagnóstico interno.
Prueba con estas preguntas:
- ¿Tenemos claro qué queremos conseguir con la formación?
- ¿Tenemos profesionales con conocimiento que merece la pena compartir?
- ¿Hay personas interesadas en trabajar su marca personal?
- ¿La dirección entiende y apoya el proyecto?
- ¿Sabemos qué perfiles queremos activar primero?
- ¿Podremos dar continuidad a lo aprendido después de la formación?
Si respondes afirmativamente a la mayoría, tienes una buena base para empezar, puedes plantear un primer grupo y ajustar la formación a sus necesidades.
Si no sabes qué quieres conseguir y simplemente quieres que “la gente publique más”, yo trabajaría primero la estrategia.
¿Qué equipos se benefician más de una formación en marca personal?
No existe un único perfil. Depende mucho de lo que quiera conseguir la empresa.
Por ejemplo, una formación en marca personal para directivos puede estar orientada a liderazgo visible, reputación y posicionamiento en el sector.
En equipos comerciales el foco puede estar más relacionado con social selling, contenidos, networking y generación de conversaciones.
Para especialistas y perfiles técnicos, puede servir para convertir conocimientos complejos en contenidos comprensibles que demuestren su experiencia.
En marketing y comunicación, coordinar las distintas voces, facilitar recursos y mantener coherencia con la marca corporativa.
Y en Recursos Humanos puede utilizarse para trabajar la visibilidad de las personas, employer branding, employee advocacy o programas de embajadores de marca.
¿Por dónde empezaría yo?
No intentaría activar a toda la empresa. Seleccionaría un pequeño grupo de profesionales que tengan conocimiento, predisposición y relación con los objetivos que quieres conseguir. Después utilizaría lo aprendido con ese primer grupo para decidir si tiene sentido ampliar el programa.
¿Qué debería incluir una formación en marca personal para empresas para que sea útil?
Este punto es importante si estás comparando diferentes formaciones. Al revisar el programa, busca una relación clara entre lo que se enseña y lo que el equipo necesita aplicar. Para mí, estos son los componentes que conviene valorar:
- Objetivos: qué quiere conseguir la empresa y qué papel tiene el equipo.
- Posicionamiento profesional: ayudar a cada profesional a definir qué puede aportar y sobre qué temas tiene sentido posicionarse.
- Perfil digital: trabajar LinkedIn u otros canales relevantes para que el perfil refleje correctamente ese posicionamiento.
- Contenidos con voz propia: aprender a detectar temas en el trabajo diario y convertirlos en contenido útil.
- Comunicación: encontrar una manera natural de comunicar sin que todos los perfiles parezcan escritos por el departamento de marketing.
- Aplicación práctica: trabajar sobre situaciones, perfiles y contenidos reales de los participantes.
- Medición: saber qué indicadores observar para comprobar si la estrategia avanza.
- Seguimiento: establecer cómo se dará continuidad a lo aprendido.
También preguntaría cómo se tratarán los límites de comunicación, o sea, información de clientes, proyectos confidenciales y opiniones personales.
Un curso de marca personal para empleados debería ayudar a cada persona a comprender su aportación y decidir cómo comunicarla. La empresa tendrá que respetar su voz, su perfil y el grado de exposición que quiera asumir.
Mi recomendación:
Si estás valorando una formación en marca personal para tu empresa, no te fijes solo en el número de horas o en los temas del programa. Pregunta cómo se va a adaptar la formación a vuestro equipo, qué parte práctica tendrá y qué ocurrirá después de la última sesión.
¿Es suficiente con hacer un taller de marca personal?
Depende de lo que quieras conseguir.
Si tu objetivo es introducir el concepto, sensibilizar al equipo y mostrar posibilidades, una conferencia o un taller de marca personal para empresas pueden ser suficientes.
Si quieres que las personas empiecen a trabajar su posicionamiento, optimicen sus perfiles y creen contenido, necesitarás una formación más práctica.
Y si buscas crear hábitos y conseguir que la actividad se mantenga durante meses, tiene sentido añadir acompañamiento y seguimiento.
Esta comparación te puede orientar al elegir el formato:
| Formato | Cuándo utilizarlo |
|---|---|
| Conferencia | Sensibilizar e introducir la estrategia |
| Taller | Aprender conceptos y empezar a aplicarlos |
| Formación práctica | Desarrollar posicionamiento, perfiles y contenidos |
| Formación + acompañamiento | Conseguir continuidad y trabajar hábitos |
¿Cuándo no tiene sentido formar a tu equipo en marca personal?
También hay situaciones en las que yo no recomendaría empezar todavía.
- Cuando la dirección no cree en el proyecto.
- Cuando quieres obligar a toda la plantilla a participar.
- Cuando buscas resultados comerciales inmediatos.
- Cuando quieres que todos compartan exactamente el mismo mensaje corporativo.
- Cuando no tienes ningún objetivo definido.
- Cuando sabes que después de la formación nadie dará continuidad al proyecto.
En cualquiera de estos casos, probablemente sea mejor resolver primero esos problemas y después plantear la formación.
¿Qué resultados deberías medir después de la formación?
Yo evitaría medir el éxito únicamente por seguidores, publicaciones o likes. Son indicadores que pueden ayudarte, pero si estás trabajando la marca personal dentro de una empresa deberías mirar también qué impacto tiene sobre el posicionamiento y el negocio.
Puedes medir, por ejemplo:
- personas del equipo que empiezan a publicar con regularidad;
- visualizaciones de perfiles;
- contactos relevantes que entran en la red;
- conversaciones generadas por los contenidos;
- mensajes recibidos;
- oportunidades comerciales relacionadas con la actividad;
- continuidad de los participantes después de tres o seis meses.
Esto te permitirá saber si la formación ha generado simplemente conocimiento o si realmente está cambiando la manera en la que tus profesionales se posicionan y comunican.
¿Cómo elegir una formación en marca personal para tu empresa?
Pide una propuesta que explique qué necesidad aborda, a quién va dirigida y qué podrán aplicar los participantes. Para comparar opciones, yo tendría en cuenta cinco cosas.
- Que entienda los objetivos de tu empresa.
- Que adapte la formación al perfil de los participantes.
- Que trabaje con ejemplos y situaciones reales.
- Que combine posicionamiento, comunicación y contenidos.
- Que exista alguna forma de medir lo que ocurre después.
La formación debería dejar a las personas con herramientas que puedan aplicar cuando vuelvan a su trabajo, porque ahí es donde realmente empieza el proceso.
¿Tiene sentido una formación en marca personal para tu empresa?
Si tienes profesionales con experiencia y conocimiento que podrían estar dando más visibilidad a tu empresa, pero no saben qué comunicar, cómo hacerlo o cómo utilizar esa presencia para generar oportunidades, formar al equipo puede ser un buen punto de partida.
Mi recomendación es empezar con un objetivo concreto y un grupo reducido. Después podrás medir qué ocurre, corregir lo que sea necesario y ampliar el programa si tiene sentido.
¿Quieres trabajar la marca personal de tu equipo?
Imparto formaciones de marca personal para empresas adaptadas al equipo, al sector y a los objetivos de cada organización.
Si quieres, cuéntame qué quieres conseguir y vemos qué tipo de formación tendría sentido en vuestro caso.
Si el artículo sobre formación en marca personal para empresas te pareció interesante te animo a compartirlo en tus redes sociales y seguir este blog, porque escribiré más sobre este tema.




